Solo quería escribir una reseña y decir que, cuando alguien se toma el tiempo de sentarse y escribir una opinión, nueve de cada diez veces está diciendo la verdad, porque nadie pierde su tiempo escribiendo una reseña negativa sin motivo. Debí haber prestado atención a los comentarios anteriores, ya que varias personas mencionaban que al usar la regadera el agua se salía y se metía a la habitación. Lamentablemente, eso mismo me ocurrió a mí. Además, las habitaciones son realmente muy pequeñas.
Sin embargo, lo más importante fue mi experiencia al momento del check-out. Mientras estaba haciendo mi salida, frente al mostrador y delante de otros huéspedes que estaban registrándose o saliendo del hotel, una de las empleadas bajó con una funda de almohada y la mostró públicamente, diciendo que estaba manchada y exigiéndome el pago de una cuota de $25 dólares.
Mientras intentaba explicarle que una funda de almohada se puede lavar, para mi sorpresa regresó con una toalla de mano y dijo que también estaba manchada por el maquillaje que había usado. Le pregunté si eso no podía lavarse, y me respondió que no, que de cualquier manera debía pagar los $25 por la funda de almohada porque tenía el logotipo del hotel.
Para mí fue una situación muy vergonzosa y humillante tener esa conversación delante de todos los demás huéspedes. Por esa razón, no volvería a hospedarme en este hotel.